
¿Por qué funcionan realmente los calentadores infrarrojos instalados en el techo?
Si alguna vez has entrado en un vestuario en pleno invierno, sabrás qué sensación es esa: hace mucho frío. ¿Por qué? Porque esos espacios son, en realidad, túneles de viento con puertas abiertas y un flujo constante de aire.
Los calentadores convencionales no sirven para este tipo de situaciones. Intentan calentar el aire, pero como el calor asciende, ese calor simplemente se dirige hacia el techo o se escapa por la puerta, sin llegar a afectar realmente a las personas que se encuentran allí.
Por eso optamos por los calentadores infrarrojos instalados en el techo. En lugar de luchar contra el aire, estos dispositivos lo ignoran. Emiten radiación que calienta los objetos sólidos, como el suelo y, lo que es más importante, a las personas que se encuentran sobre él.
Calor al instante
No hay nada peor que tener que esperar diez minutos a que un calentador empiece a funcionar. Con los calentadores infrarrojos de onda corta, esa espera no existe. El calentamiento es prácticamente instantáneo. Las lámparas alcanzan su temperatura máxima en pocos segundos. Al instalarlas en el techo, creamos un cono de calor que baja hacia abajo. Es como entrar en un lugar soleado en un día frío. En cuanto uno se coloca debajo del emisor, siente el calor de inmediato.
La tecnología detrás de ellos
No jugamos con componentes innecesarios. Utilizamos tubos de vidrio de cuarzo llenos de gas halógeno. Esto permite que los filamentos permanezcan a altas temperaturas sin quemarse demasiado rápido.
Para asegurarnos de que el calor llegue hacia abajo y no hacia los lados, utilizamos reflectores de aluminio pulido o recubiertos de oro. En cuanto a la potencia, la mayoría de estos calentadores funcionan con 220V-240V. Pero si se trata de una gran cantidad de calentadores distribuidos en una zona amplia, aumentamos la voltaje a 400V para mantener la corriente estable.
Las desventajas (y cómo solucionarlas)
El problema es que los calentadores infrarrojos son muy potentes, pero también requieren precisión en su uso. Sentirás un calor intenso justo debajo de la lámpara, pero si te alejas unos pasos, el calor disminuye rápidamente. Si los instalas sin un plan adecuado, habrá zonas donde la gente sentirá calor excesivo, mientras que otras zonas seguirán estando frías.
La solución está en la distribución correcta de los calentadores. También es recomendable añadir sensores de movimiento o atenuadores. De esta manera, los calentadores solo funcionan a toda potencia cuando alguien está realmente en la habitación, lo que mantiene el ambiente cómodo y reduce los costos eléctricos.