
Cómo elegir el calentador adecuado para el baño: Guía sobre los calentadores infrarrojos de clasificación IP55
Cuando se trata de elegir un calentador infrarrojo para el baño, el primer impulso suele ser elegir el modelo más potente que haya disponible. Pero hay algo importante que tener en cuenta: más potencia no siempre significa mejor rendimiento. Lo que realmente importa es contar con un calentador que se adapte al tamaño de la habitación y que pueda manejar la humedad sin dejar de funcionar.
Por eso, preferimos los modelos con clasificación IP55. Los calentadores convencionales simplemente no están diseñados para usarse en baños; la humedad los daña rápidamente o provoca cortocircuitos. La clasificación IP55 significa que las partes internas del aparato están bien selladas para protegerlo de salpicaduras y polvo.
Elegir la potencia adecuada
Es necesario considerar el espacio disponible. Si se trata de un baño muy pequeño (menos de 5 m²), una lámpara de onda corta de 400 W a 600 W es suficiente. El calor llegará de inmediato. No es necesario esperar a que toda la habitación se caliente; se siente el calor en cuanto uno se encuentra debajo de ella.
Para baños más grandes, de 10 m² a 15 m², será necesario utilizar una lámpara de 1200 W o 1500 W para sentir realmente la diferencia. Pero hay que tener cuidado de no exagerar. Si se coloca un calentador demasiado potente en un baño pequeño, es posible que se produzcan cortocircuitos o puntos calientes que resulten incómodos. Por otro lado, si se usa un calentador de baja potencia, los suelos fríos absorberán todo el calor antes de que uno pueda sentirlo.
Cómo funciona la física detrás de los calentadores infrarrojos de onda corta
Los calentadores infrarrojos de onda corta son diferentes de los calentadores convencionales. En lugar de calentar el aire, calientan directamente al cuerpo. Esto es muy útil en baños húmedos, donde los calentadores convencionales suelen funcionar mal. Gracias al uso de vidrio de cuarzo, la emisión de calor es alta, lo que permite sentir calor de inmediato.
Un consejo rápido para la instalación: asegúrese de que el soporte del calentador sea lo suficientemente resistente. Estos aparatos se calientan mucho. Si se coloca la lámpara demasiado cerca de un ventilador de techo de plástico, es posible que este se deforme. Deje algo de espacio entre ellos.
Potencia vs. factura eléctrica (y seguridad)
Una mayor potencia permite un calentamiento más rápido, pero también ejerce mucha presión sobre los cables eléctricos. Un aparato de 2000 W consume mucha energía. Antes de instalar uno, asegúrese de que sus cables puedan soportar esa carga. No quiere que los cables se sobrecalienten detrás de las paredes. Además, si su circuito ya está ocupado por un ventilador potente y varias luces, quizás sea mejor optar por un calentador de menor potencia. O, si desea algo más elegante, puede dividir la carga entre dos circuitos diferentes.