
Cómo evitar que las lámparas del horno a vapor se dañen
Seamos honestos: las lámparas de infrarrojos que se utilizan en los secadores de vajilla tienen una vida útil bastante corta. Están sometidas a un ciclo constante de vapor denso y calor intenso, con el objetivo de secar lo más rápido posible los utensilios de cerámica y vidrio. Si no se logra un equilibrio adecuado entre el tubo de cuarzo y el sistema de calor interno, esas lámparas se dañarán mucho antes de lo esperado.
El problema de la tensión eléctrica
Inyectamos mucha energía en estas lámparas para asegurarnos de que el agua se evapore realmente. Pero aquí está el problema: cuando se introduce mucha potencia en un tubo corto, la temperatura del filamento aumenta enormemente. Para evitar que las lámparas se dañen, ajustamos la tensión eléctrica y la longitud del tubo para encontrar el punto óptimo. Pero el verdadero problema es la inestabilidad de la alimentación eléctrica. Si la alimentación eléctrica no es estable, esos picos de tensión pueden destruir el filamento en cuestión de días. Es necesario mantener una alimentación eléctrica estable, o bien seguir comprando lámparas nuevas.
Lidiar con el vapor
El vapor es, básicamente, un verdadero problema para las piezas eléctricas. Para resistir los efectos negativos del vapor, utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza. Es resistente, pero el punto débil suele estar donde el cuarzo se conecta con los cables de entrada. Allí es donde la humedad puede causar daños al filamento. Utilizamos sellos especiales para evitar esto.
Probablemente estés utilizando conectores tipo R7 o algo similar. Son resistentes, pero hay que vigilar bien la tensión en los conectores. Si la conexión no es firme, se puede producir una descarga eléctrica, lo cual podría destruir los conectores y las lámparas al mismo tiempo.
El problema del calor excesivo
Estas lámparas se calientan mucho, y muy rápido. El problema es que todo ese calor no solo afecta a los platos, sino que también se transfiere al chasis del horno. Si las rejillas de ventilación no logran eliminar ese calor, los electrodos comienzan a deteriorarse. Siempre recomiendo utilizar algún sistema de enfriamiento cerca de las bases de las lámparas. Es una solución sencilla, pero ayuda a evitar aquellos fallos que ocurren cuando el flujo de aire en el horno no es adecuado. De esta manera, el sistema dura más tiempo.